EXCLUSIÓN SOCIAL EN ANDALUCÍA
Un 31% de la población andaluza se encuentra en situación de pobreza relativa, estas personas se sitúan económicamente por debajo del umbral del 50% de la renta media disponible neta ( RDN) y al menos 286.996 personas, lo que supone un 3’5% de los/as andaluces, viven en una situación de pobreza extrema, esto es con menos del 25% de la renta a la que accede como media el resto de personas del país.
Cádiz es la provincia con una mayor exclusión social, con 63.764 gaditanos/as, el 5,4% de su población. Le sigue Sevilla , con 63.487 personas, que suponen el 3,5 % de los sevillanos. Las demás provincias tienen un porcentaje de exclusión social situado entre el 1'7 y el 1'4 %.
En Andalucía, según el estudio de Francisco José Torres Gutiérrez y Juan Francisco Ojeda Rivera, existen zonas que reúnen determinadas condiciones que generan mayor vulnerabilidad social entre sus habitantes:
Áreas de pobreza rural extrema:
Se trata de aquellas comarcas montañosas interiores y abruptas, que están poco pobladas. Se localizan principalmente en dos concentraciones territoriales: Franja continua de Sierra Morena occidental (Huelva-Sevilla-Córdoba) y tercio más oriental de la región, en su parte interior (Almería-Granada-Jaén).
El diagnóstico de pobreza rural extrema afecta sobre todo, a una población envejecida, que vive de sus pensiones y, consiguientemente, es muy vulnerable, aunque no muestre, de momento, rasgos fuertes de exclusión porque funcionan entre ella mecanismos de vecindad y solidaridad que, muchas veces, suplen las carencias y evitan que tal vulnerabilidad se transforme en exclusión social. Se trata de personas con muy poco nivel de renta y consumo.
Áreas de vulnerabilidad estructural:
Radicadas principalmente en las campiñas y piedemontes, sus características determinantes son un aceptable volumen poblacional, una estructura demográfica compensada y, especialmente, la presencia de una o varias ciudades intermedias nodales. Se extienden principalmente en torno a un eje diagonal que discurre paralelo al Guadalquivir, con dos franjas: la del Norte de Jaén y la que desde las campiñas sevillanas discurre hacia el sur de Córdoba y el norte de Málaga. Aparecen, por otro lado, algunos casos aislados como los de las comarcas de Guadix y Baza.
El análisis de sus variables muestra una alta concurrencia de factores de vulnerabilidad en estas comarcas: niveles de renta bajos o medio-bajos, importantes carencias formativas de la población… que se exacerban al relacionarse, en un marco de conservadurismo cultural, con situaciones de dependencia de sustancias tóxicas y desaparición de los modelos tradicionales familiares.
Bolsas de exclusión social en aglomeraciones urbanas y comarcas litorales dinámicas:
Las ocho capitales de provincia, junto con Jerez de la Frontera y Bahía de Algeciras, y algunas ciudades costeras, cuentan con los más altos niveles de dinamismo económico y los más importantes volúmenes demográficos. Sin embargo, existen en ellas bolsas de exclusión social, bien conocidas, identificables y delimitables espacialmente y en las que resultan muy significativas las tasas de incidencia de drogodependencias. Son espacios que, convertidos en barrios marginales constituyen lo que podíamos llamar el cuarto mundo andaluz, que se extiende progresivamente y alcanza altos niveles de deterioro y conflictividad.
Dichas bolsas de pobreza urbana se encuentran normalmente en:
- Barriadas de promoción pública, tales como El Torrejón en Huelva, Las Palmeras en Córdoba , Polígono Sur y Tres Barrios en Sevilla, Palma – Palmilla en Málaga y Almanjáyar-Cartuja en Granada.
- Centros históricos degradados social y funcionalmente. Casco Antiguo de Cádiz (barrios de Santa María, Pópulo o La Viña), los arrabales del Centro Histórico de Málaga y las faldas del castillo de Santa Catalina en Jaén (barrios de La Magdalena y San Vicente de Paúl).
- Asentamientos originalmente aislados que han sido absorbidos por el crecimiento urbano de la ciudad. Asentamientos costeros como La Atunara en La Línea de la Concepción o Marismas del Odiel en Huelva y otros núcleos de autoconstrucción en el extrarradio de las grandes ciudades como San Jerónimo o Palmete en Sevilla y El Puche en Almería pueden ser un ejemplo paradigmático de
esta situación.
Un caso especial: Pinos Puente.
Ver documento: “Pobreza, vulnerabilidad y exclusión social en Andalucía. Aproximación a un modelo territorial.' Francisco José Torres Gutiérrez y Juan Francisco Ojeda Rivera”.
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